¿Qué función desempeña un psicólogo especialista en TCA?

Artículo escrito por: Clara Pellicer Santonja 
Los TCA (trastornos de la conducta alimentaria) se han convertido en este último año tan duro psicológicamente en uno de las mayores dificultades que sufren  muchas personas que se sienten perdidas, desbordadas, solas, desubicadas, etc.
Algunos de vosotros quizás sabéis por vuestro entorno y/o experiencias de vida, que los psicólogos acompañamos, facilitamos, guiamos, orientamos,
Pero….¿Exactamente qué función desempeña un psicólogo especialista en TCA? 
Basándonos en el modelo transteórico del cambio de Diclemente y Prochaska siguiendo las 5 fases del modelo nuestra labor irá cambiando en función de la fase en la que nuestros pacientes/clientes se encuentren.
A continuación os detallo las fases y nuestra función:
En la fase de precontemplación nuestra función es generar conciencia de enfermedad, a través de la psicoeducación ya que en este tipo de enfermedades son los familiares, pareja o amigos los que acuden en la mayoría de casos solicitando ayuda, puesto que el enfermo no siente la necesidad de salir de la zona de confort que le ofrece la enfermedad o quizás siente mucho temor a perder los pseudo-éxitos que le ofrece.
“Una chica que está siguiendo sus rutinas de alimentación y ejercicio y está contenta con su pérdida de peso, pero sus amigos la ven malhumorada, aislada y triste…”
En la fase de contemplación, el vínculo terapéutico es el recurso principal a través del cual el paciente va a iniciar el viaje hacia su curación, para ello trabajamos mucho el aspecto motivacional y el balance decisional que nos orientarán al cambio.
Un chico que lleva unos días que ha restringido sus ingestas hasta el punto que solo hace 2 al día y un día en clase se desmaya y pierde la conciencia, en los días posteriores comienza a darse cuenta y poner sobre una balanza si le merece la pena continuar en esta línea de comer muy poco, y decide plantearse pedir ayuda”
En la tercera fase de acompañamiento se centra en la preparación para la Acción.
En este punto enseñamos y ofrecemos herramientas que faciliten el cambio para hacer las cosas distintas, acompañamos en el pensamiento reflexivo y el pensamiento divergente, recogiendo en todo momento el amplio abanico emocional que se destapa cuando el paciente deja de manifestar la sintomatología.
Una chica que decide llamar por su propia voluntad a un centro especializado en trastornos de la conducta alimentaria”
Tomar las riendas para llevar a cabo acciones específicas y concretas es parte del trabajo que realizamos en la fase de Acción , a partir de este momento nuestra labor reside en analizar patrones relacionales, creencias irracionales, vínculos familiares, heridas que necesitan ser reparadas y que nos conducen a una la forma de funcionar disfuncional.
“Imagina que el chico de antes, ya lleva 6 meses bajo tratamiento en hospital de día y ya hecho cambios en sus pautas alimentarias (ha pasado de hacer dos ingestas al día a realizar 5), ha reducido la actividad física y ha mejorado su patrón de descanso (sueño).
Llega un punto en el que el paciente encuentra una nueva estabilidad y normalidad desde la salud y por ello nuestra labor en este momento es de ofrecer estrategias que ayuden a los pacientes a autorregularse y a gestionar y lidiar con las dificultades de su vida diaria.
Última fase del acompañamiento: fase de mantenimiento. En este punto, nuestra tarea como psicólogos es acompañar como si fuéramos delfines, tomando como referencia el modelo de acompañamiento familiar de Maudsley, sin ir delante ni detrás, sino que nadando paralelamente. Reforzaremos y activaremos el adulto de nuestros pacientes para que puedan tomar las decisiones más ajustadas y realistas escuchando sus necesidades.
” Una chica que después de dos años de tratamiento en hospital de día pasa a un tratamiento ambulatorio y es capaz de mantener nuevas pautas saludables e integrarlas en su día a día, ha mejorado su gestión emocional y sus habilidades sociales entre otras. Es capaz de detectar las situaciones que le van a generar inseguridad y poner en marcha los recursos aprendidos.”
En definitiva, los especialistas en trastornos de la conducta alimentaria realizamos labor de escucha activa, validar emociones, ver y atender las necesidades de los pacientes que no han sido vistas anteriormente, reparar traumas y heridas, acompañar, guiar, enseñar estrategias de autorregulación y sobre todo poner una mirada de amor y compasión